En Vaca Muerta, el objetivo es la extracción de petróleo y gas de esquisto, atrapado en rocas a más de 3.000 metros de profundidad, lo que se realiza a través de la inyección de agua, arena y compuestos químicos a presión, para generar fracturas en las rocas y permitir la salida de los hidrocarburos a la superficie.

En la comparación interanual, la nueva marca histórica muestra un crecimiento del 5,16%, pero es más notable si el nuevo valor es comparado con el mes anterior, ya que en abril se habían completado 906 etapas de fracturas, con lo cual el salto intermensual es de un sorprendente 30,24%.

Este nivel histórico de actividad se dio a raíz de los trabajos que realizaron ocho empresas productoras y las cinco empresas de servicios especiales.

Como es habitual YPF fue la compañía que más etapas de fractura realizó en el mes con un total de 384. En segundo lugar se ubicó Shell con 187 etapas realizadas, seguida por ExxonMobil que pisó el acelerador y realizó 177 punciones.

En cuarto lugar se colocó la firma Vista con 122 etapas de fractura realizadas en mayo, seguida por Tecpetrol con 115 y Pluspetrol con 76. Y finalizando con Pan American Energy (PAE) con 72 y Phoenix Global Resoures (PGR) con 47.

Este elevado nivel de actividad marcó un complejo e hiperdinámico trabajo de los ocho sets de fractura que existen en Vaca Muerta y que corresponden a las firmas Halliburton, Schlumberger, Calfrac, Tenaris y Weatherford.

Pero además fue posible porque desde YPF se volvió a apostar a la realización de simul fracs, que es la fractura en simultáneo de dos pozos, que durante el mes pasado permitieron realizar 36 de las 1180 punciones.

Las razones del récord

Los factores que llevaron a que se marcara este nuevo récord son dos. Por un lado se encuentra la actividad en el segmento del petróleo que está incentivada por los altos precios que se consiguen en el mercado exportador.

La existencia de saldos exportables a partir de la mayor producción de Vaca Muerta, permite a las empresas acceder a una diferencia de más de 30 dólares por barril, dado que en el mercado externo el petróleo liviano argentino llega a cotizarse a 95 dólares, mientras que el enviado a las refinerías locales se coloca en el mejor de los casos en 65 dólares.

Este incremento de la producción de petróleo se materializa en estos meses a raíz de que recientemente la compañía concesionaria del sistema de transporte de crudo, Oldelval, completó la ampliación de la capacidad de transporte, sumando un cupo de 50.000 barriles por día que está siendo aprovechado por las productoras de Vaca Muerta, que el año pasado se habían visto limitadas por la saturación del oleoducto.

El segundo factor clave que explica este récord histórico de Vaca Muerta es la llegada del invierno y la necesidad de sumar más gas natural a las redes del país.

Si bien los gasoductos troncales que parten desde la Cuenca Neuquina se encuentran casi al límite de su capacidad, desde las operadoras se pisa el acelerador para no solo llegar al tope de los caños y reemplazar al declino de la producción convencional, sino para también aprovechar la demanda generada por los altos precios internacionales y sumar exportaciones por las líneas que van hacia Chile.