El tema no es nuevo. Pero llamó la atención en el círculo de las finanzas y los mercados que varios informes y declaraciones de analistas de la city advirtieran sobre lo mismo en las últimas horas: los bancos están aumentando rápidamente su exposición a títulos públicos y del Banco Central. Cualquier evento o disrupción que ocurra, las entidades se verían demasiado expuestas. Y con ello sus depositantes. Al menos esto es lo que señalan trabajos de Broda, Rubinstein y Anker (la consultora que dirige por el ex titular del BCRA Luis Toto Caputo), se trata de todas consultoras manejadas por personas con años en el sistema bancario y de ver elecciones.

Sus principales observaciones son:

– En base a datos del Banco Central y descontando el impacto de la inflación, Broda calculó que en lo que va del año (hasta el 30 de julio porque la inflación de agosto aún no se conoce), las Leliq y pases aumentaron 6,8% (son títulos que el Banco Central otorga a los bancos a cambio de que lleven sus depósitos al Central: los bancos obtienen un interés y la autoridad monetaria regula la cantidad de dinero, absorbiendo los pesos para que no haya tanta presión sobre los precios); los títulos públicos por su parte subieron 13,8% y el crédito al sector privado… cayó 11,8%. “De cada $ 100 de aumento en los depósitos de los bancos, sólo $ 22 se han destinado al otorgamiento de crédito al sector privado”, dice Broda.

– Gabriel Rubinstein señaló esta semana que “el 90% de los depósitos en pesos del sector privado están colocados en instrumentos que emite el BCRA (62%) o el Tesoro (28%)”. Esa misma posición hace un año atrás era 78%. “La emisión para financiar la suba del déficit con la pandemia fue a parar a los bancos y estos colocaron los pesos en Leliq. Ahora vino una regulación que los habilita a reemplazar parte de esas Leliq con bonos del Tesoro para los encajes. Pero es todo deuda estatal”, dice Rubinstein. “Se estatizó más el sistema”.

Gabriel Rubinstein: “Se estatizó más el sistema de crédito en el último año con la deuda del Banco Central y del Tesoro".

Gabriel Rubinstein: “Se estatizó más el sistema de crédito en el último año con la deuda del Banco Central y del Tesoro».

“Los bancos aumentaron la exposición en riesgo soberano”, dice Anker Latinoamérica en un trabajo. Federico Furiase, economista de esa consultora, explica que “acá la novedad no son tanto las Leliq que vienen de la época de Juan Carlos Fábrega, sino más bien con que en el último año los bancos aumentaron más su exposición a la deuda del Tesoro.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, quiere que los bancos dejen las Leliq y vayan a sus títulos. Necesita pesos para financiar el déficit. De ahí su discurso del miércoles en Córdoba. “Hoy, en la Argentina, la deuda del Tesoro en pesos es un activo seguro. No hay ninguna posibilidad de que haya un evento disruptivo en la moneda que nuestro país emite”.

Pero no lo estaría logrando.

Miguel Angel Broda: "De cada $ 100 de aumento en los depósitos en los bancos en este año, sólo el $ 22 se otorgó al crédito al sector privado”

Miguel Angel Broda: «De cada $ 100 de aumento en los depósitos en los bancos en este año, sólo el $ 22 se otorgó al crédito al sector privado”

En agosto no consiguió que el 100% de los tenedores renovaran la deuda en pesos y recurrió a la maquinita. Encima el plazo de colocación de la deuda del Tesoro pasó 9,5 meses en junio a 7 en agosto. Delphos calcula que de acá a fin de año necesitará colocaciones netas por $ 360.000 millones.

Guzmán dice que todo esto debería funcionar “como en cualquier país del mundo” pero evidentemente hay algo más: incertidumbre.

También hay una cuestión operativa: los $ 4 billones de Leliq que emite Miguel Pesce, son un obstáculo para Guzmán y sus licitaciones. Los bancos tienen en su poder títulos del Central, ¿por qué habrían de comprar más riesgo argentino? Una competencia similar, como esta entre Economía y el Banco Central, ocurrió paradójicamente allá por 2017 entre Caputo y Federico Sturzenegger. Claro que con diferencias: entonces había tasas positivas, no existía brecha y había demanda de préstamos. Hoy, en cambio, las tasas son negativas, hay expectativa de devaluación y no hay demanda de crédito.

Curiosamente todo esto habría jugado a favor del Gobierno, evitando un fenómeno conocido en la literatura económica como efecto desplazamiento , esto es, que el Estado utilice la plata que los privados podrían demandar como préstamos, para financiar su déficit fiscal. “Hay empresas que hoy no se financiarían ni con una tasa más baja”, dice Furiase.

Federico Furiase: "La novedad no son las Leliq del BCRA sino que los bancos públicos y privados aumentaron en un año su exposición al riesgo del Tesoro”

Federico Furiase: «La novedad no son las Leliq del BCRA sino que los bancos públicos y privados aumentaron en un año su exposición al riesgo del Tesoro”

¿Pero cómo se va a financiar entonces Guzmán si no es con más emisión? “Podría recurrir a nuevas cajas”, plantea la consultora Consultatio.