Las declaraciones de varios funcionarios de la Fed reflejadas en el documento apuntaban a que se avecinaban una desaceleración en el ritmo de suba de tasas. Los mercados esperan que el Comité Federal de Mercado Abierto que fija las tasas reduzca el aumento a 50 puntos básicos en diciembre, luego de cuatro alzas consecutivas de 75 puntos básicos.

Esto no quiere decir que haya un giro en la estrategia monetaria. Es que, aunque insinuaron que se avecinaban movimientos más acotados, los funcionarios dijeron que aún ven pocas señales de que la inflación disminuya. Sin embargo, algunos miembros del comité expresaron su preocupación por los riesgos para el sistema financiero si la Fed sostiene el mismo ritmo agresivo de los últimos meses.

Después de una carrera precipitada este año para subir las tasas de interés, la Reserva Federal cambió este mes a un enfoque más matizado que fue considerado como un compromiso entre los responsables más preocupados por la alta inflación y otros inquietos por que unos aumentos mayores en los costos de endeudamiento puedan debilitar la economía o estresar los mercados.

“Una mayoría sustancial de los participantes consideró que una desaceleración en el ritmo de aumento probablemente pronto sería apropiada”, decía el acta. “Los retrasos y magnitudes inciertos asociados con los efectos de las acciones de política monetaria sobre la actividad económica y la inflación fueron algunas de las razones citadas sobre por qué tal evaluación era importante”.

En este punto, el presidente de la Fed, Jerome Powell, e incluso los dirigentes monetarios que optan tradicionalmente por la flexibilidad, siguen alineados tras nuevas subidas de tipos, y Powell dijo que sigue siendo más arriesgado quedarse corto a la hora de arreglar el peor brote de inflación desde la década de 1980 que subir los tipos en exceso.

“Si nos excediéramos en el endurecimiento, podríamos utilizar nuestras herramientas con rotundidad para apoyar la economía. Mientras que, si no conseguimos controlar la inflación porque no endurecemos lo suficiente, ahora estamos en una situación en la que la inflación se afianzará y los costes del empleo en particular, serán potencialmente mucho más altos”, dijo Powell en una conferencia de prensa tras el final aquella la reunión de política monetaria.

Sin embargo, con las subas de la Fed desde marzo, que suman 3,75 puntos porcentuales, incluyendo movimientos de tres cuartos de punto porcentual en las últimas cuatro reuniones, los dirigentes monetarios han indicado que están dispuestos a frenar el ritmo más rápido de endurecimiento del banco central desde principios de la década de 1980.

La noticia era esperada en Wall Street. Y también en las plazas emergentes, que en el último tiempo se vieron afectadas por la aversión al riesgo de los mercados y el “vuelo a la calidad” de los inversores, que fortaleció al dólar frente a las principales monedas del mundo.