El capital de la mina está en manos de una familia trasandina que tiene también otros negocios.

El escándalo que vivió la semana pasada el embajador argentino en Chile, Rafael Bielsa, con el gobierno de ese país tuvo como eje de la disputa a la mina Dominga, un proyecto de hierro y cobre, a cargo de la compañía Andes Iron, de capitales chilenos, que incluye también un puerto, ubicado a 16 kilómetros de la comuna de La Higuera, en la región norteña de Coquimbo y a unos 500 kilometros de Santiago.

El proyecto arrastra polémica desde hace varios años, inclusive desde la época en que fue presidente Sebastián Piñera, por la supuesta venta de acciones de la mina a uno de sus mejores amigos en una operación que se habría concretado en las Islas Vírgenes Británicas. Piñera rechazó las acusaciones y argumentó que no se encontraron irregularidades en el negocio.

Pero además de las cuestiones políticas, las razones del rechazo a la mina por parte del gobierno de Gabriel Boric tienen que ver con cuestiones ambientales. El proyecto se encuentra ubicado cerca del Archipiélago de Humboldt, que resguarda uno de los ecosistemas más importantes del mundo y donde vive el 80% de una especie de pingüinos, además de otras 560 especies de animales.

Por esa razón, el actual gobierno chileno canceló el multimillonario proyecto que, según Bielsa, podía beneficiar a la Argentina. Se estima que esta mina iba a producir en 22 años 12 millones de toneladas de hierro, 150.000 toneladas de cobre por año y la generación de unos 1500 puestos de trabajo.

Respecto del tema, el embajador argentino lamentó no haber sido informado de la decisión porque era un proyecto que importaba a la Argentina -según dijo- porque permitiría potenciar el paso de Agua Negra por San Juan. «Este emprendimiento era una de las alternativas que iba a tener Agua Negra (un cruce cordillerano) como puerto. A nosotros nos vendría bárbaro que nos avisaran, nada más que eso. Como tiene un impacto en las relaciones bilaterales, queríamos que estuviera informado», dijo.

La empresa Andes Iron pertenece a la familia chilena Délano Mendez, compuesta por nueve hermanos que poseen el 75% de Minera Dominga. Este proyecto requería US$ 2.500 millones de inversión. El grupo también tiene inversiones financieras, inmobiliarias y agrícolas.

La familia compró el proyecto en 2010 al grupo LarrainVial en poco más de US$ 100 millones, e invitó a participar del emprendimiento a algunos ejecutivos mineros, como Iván Garrido, actual CEO de Andes Iron, así como a la familia Garcés Silva, que hoy tiene el 14%, según cuenta la prensa chilena.

El Gobierno chileno debió pronunciarse sobre 12 reclamos en contra de este proyecto. Desde la empresa anunciaron que van a apelar la decisión del gobierno chileno.

NE

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