
“La revisión al alza del consumo privado es el principal factor tras la corrección de crecimiento del 2021”, dijo el banco en su informe.
La actividad recibió un gran impulso por las ayudas económicas a hogares dispuestas por el gobierno para combatir el efecto de la pandemia, además de los cuantiosos retiros de ahorros privados de pensiones aprobados en el Congreso.
“La porción que se está consumiendo de los recursos disponibles -ingresos habituales, IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) y retiros previsionales- superó significativamente lo previsto en junio”, agregó la autoridad monetaria.
El mayor gasto incrementó la presión sobre la inflación, que anotó en julio un avance anualizado del 4,5% y del 0,8% mensual. Con esto, el Banco pronosticó que la inflación promedio anual alcanzará un 4,2% este año, superando el tope del rango de tolerancia de entre 2 y 4%. La estimación previa era del 3,9%.
En la víspera, la entidad sorprendió al mercado con una fuerte alza en la tasa referencial de interés para “evitar la acumulación de desequilibrios macroeconómicos”. Asimismo, dijo que continuará retirando el estímulo, con lo que la tasa clave debería volver a su nivel neutral a mediados del primer semestre del 2022.
Durante el segundo trimestre, el PBI chileno creció un 18,1% anual, por sobre lo esperado por el Banco Central.