Dicen que el que se quema con leche, ve una vaca y llora. Y el mercado se dio un golpe muy grande con Argentina luego de las PASO en 2019. Ahora, pese a la desconfianza y el escepticismo, los inversores volvieron a mirar a los activos del país y en las últimas semanas, a apostar por ellos.

Pese a que este miércoles parece haber una toma de ganancias en el mercado de acciones, con una caída de 3,1%, el Merval medido en dólares opera en US$ 440, un nivel que no veía desde antes de la pandemia y apenas un escalón más abajo que el que presentaba cuando Alberto Fernandez llegó al Gobierno.

Esta semana circularon distintos informes provenientes de jugadores de Wall Street en los que recomendaban volver a apostar por la Argentina, de cara a las elecciones de medio término. Y, aunque el mercado desconfía de los avances de las encuestas y apuesta a un resultado reñido entre el oficialismo y la oposición, todas las miradas están puestas en lo que pase en la provincia de Buenos Aires (PBA).

En Buenos Aires, el distrito con más habitantes del país y de mayor representación parlamentaria, finalizan su mandato 35 diputados nacionales, de los cuales 16 corresponden al Frente de Todos (se suman el FPV y el Frente Renovador) y 14 pertenecen a Juntos por el Cambio (8 del PRO, 3 de la UCR y 3 de la Coalición Cívica). Los inversores intentan predecir un virtual empate entre ambas fuerzas y, los más arriesgados, van por un triunfo, aún por poca diferencia, de la oposición.

«Lo más importante pasará por la PBA, la madre de todas las batallas, donde el oficialismo juega todas sus cartas. El resultado también dependerá de la cantidad de gente que vaya a votar y hay que tener en cuenta que en las primarias siempre hay menos polarización, mayor ausentismo y las alternativas opositoras al peronismo suelen sacar menos votos que en las elecciones generales», explicaron analista de Cohen.

En el mercado no descartan sorpresas en las urnas el domingo, que puedan dejar mejor parado al oficialismo de lo esperado, algo que no sería del todo bienvenido por los inversores. «Una diferencia entre 3 y 6 puntos porcentuales parecería, desde el análisis histórico subjetivo, el resultado más probable», adelantaron en Delphos.

¿Qué esperan los inversores? «Si los inversores apostaron por una victoria de Juntos, entonces podrían sorprenderse adversamente. Si por el contrario, toman una victoria oficialista por una mínima diferencia como sinónimo de debilidad del Frente de Todos, entonces seguramente podrían celebrar el resultado«, dijeron.

A su vez añadieron: «No nos queda claro cuál es el consenso actual, entendiendo que existe cierta inclinación a pensar en una potencial victoria mínima de Juntos en PBA. Discrepamos con este view basados en nuestro análisis electoral».

En este punto, la pregunta es si hay margen todavía para que los activos locales se muevan al alza y si aún es buen momento para sumarse al trade electoral. Ezequiel Staranosbki, de Liebre Capital, señaló: «Es muy difícil tradear en base a encuestas. Lo cierto es que el mercado tiene descontado en los precios una cierta continuidad del oficialismo, pero con final abierto para las elecciones 2023″.

Para el portfolio manager, no es una mala apuesta «entrar» en Argentina en este punto. «Los precios, tanto de acciones como de bonos, están en mínimos. No es lo mismo caer desde un noveno piso que desde un subsuelo. El impacto es mucho menor. Para un inversor, puede ser una apuesta interesante entrar a las elecciones «comprado» con un bono argentino. Es cierto que las acciones están mostrando mayor crecimiento, pero en este caso la volatilidad puede ser mayor«, dijo.

En este punto coincidieron analistas de PPI: «Para el que quiere evitar gran volatilidad, preferimos evitar el riesgo soberano y esperar las elecciones en Corporativos/Provinciales de buen crédito», dijeron,