La economía argentina marcha mejor de lo que la mayoría de los analistas financieros había pronosticado a principio de este año. Así, al igual que en el Gobierno, distintos actores decidieron subir su proyección de crecimiento para el país en 2021.

La calificadora de riesgo Moody’s Analytics elevó su perspectiva de recuperación al 6,6% pero anticipó que el año próximo esta se desaceleraría hasta el 2,6%.

Moody’s Analytics, la pata local de la agencia crediticia internacional, decidió corregir al alza las cifras que había anticipado para la economía argentina en enero, por múltiples motivos.

«En primer lugar, la pandemia provocó menos alteraciones en la economía de las que se anticipó originalmente. Sin duda, las restricciones de movilidad tuvieron un impacto negativo, especialmente en el segundo trimestre, pero el efecto fue menos severo de lo esperado», puntualizaron los analistas.

Al mismo tiempo, los expertos de Moody’s tomaron nota de los efectos de un entorno internacional más favorable de lo esperado. El famoso viento de cola: «Los precios de los alimentos agrícolas alcanzaron su nivel más alto desde 2012, lo que ha impulsado los ingresos fiscales y la inversión del gobierno», explicaron.

En tercer lugar, los analistas de la calificadora ponderaron que haber postergado el acuerdo con el Fondo Monetario, algo que en primera instancia habían previsto que estuviera cerrado para mediados de este año, le permitió al Gobierno sortear los efectos negativos y tomar medidas que impulsen el consumo.

«El acuerdo habría provocado los cambios necesarios en la política económica, con implicaciones negativas a corto plazo para el crecimiento. En cambio, el gobierno ha optado por endurecer los controles de precios y capital y aumentar los subsidios», dijeron en Moody’s Analytics.

«Estas medidas tienden a apoyar el consumo a corto plazo, incluso cuando pueden tener implicaciones negativas a largo plazo para los consumidores y la economía en general», alertaron.

Sin embargo, todas las condiciones que le permitirán al país recuperarse un poco mejor de lo previsto este año, se diluirían el próximo. «De hecho, la economía se expandirá solo un 2,6% el próximo año, incluso si la pandemia finalmente se controla», adelantaron los economistas.

«El gobierno no podrá retrasar una resolución con el FMI por mucho más tiempo. Los mercados y las crecientes necesidades de financiamiento obligarán al gobierno a llegar a un acuerdo a principios de 2022″, advirtieron en línea con las expectativas del resto del mercado.

«La organización multilateral ha mostrado flexibilidad, pero aún exigirá algunos ajustes de política clave antes de firmar un nuevo acuerdo de préstamo con Argentina».

Los números de Moody’s son menos optimistas que los del Gobierno, pero incluso más pesimistas que los de la Cepal. El organismo internacional anunció esta semana que espera que la economía rebote 7,5% este año y que se desacelerará su recuperación el próximo a 2,7%.

NE