Molino Cañuelas, conocida por los consumidores por los bizcochitos 9 de oro y la harina Pureza, se presentó en concurso de acreedores «pese a los esfuerzos realizados en estos últimos años de negociaciones», informó la empresa.

La compañía dice que había llegado a un consenso con «una relevante cantidad de las instituciones financieras involucradas, incluida la banca nacional y organismos multilaterales», pero que «las acciones judiciales promovidas por una minoría de entidades financieras forzaron a la empresa a solicitar, conjuntamente con la firma Compañía Argentina de Granos S.A. (CAGSA), la apertura de su concurso preventivo de acreedores».

Molino Cañuelas tendría una deuda cercana a los US$ 1.300 millones y en el mercado apuntan a que las entidades financieras que no habrían querido acordar en los términos planteados por la empresa son el HSBC, Galicia e Itaú.

La empresa informó que con la decisión «busca proteger sus activos, los puestos de trabajo directos e indirectos de la empresa y los intereses de los propios acreedores, manteniendo su estructura productiva y asegurando su continuidad operativa en todas sus plantas y establecimientos industriales y comerciales.

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