Nuevos pronósticos de economistas están alertando que puede haber un salto cambiario pronunciado a fines del año que viene, tras la asunción del nuevo Presidente, como consecuencia de una posible unificación cambiaria. Un escenario que le mete más presión al tipo de cambio, que ya está condicionado por la actual inercia inflacionaria, y que genera más cautela e incertidumbre entre los inversores.

De acuerdo al informe internacional de FocusEconomics, realizado entre más de 40 analistas locales y extranjeros, se estima que el precio del dólar mayorista puede llegar hasta un máximo de $471 en diciembre de 2023.

Por lo tanto, de cumplirse estos pronósticos más pesimistas, la devaluación podría llegar a ser de hasta 174% sólo el año que viene.

«El ritmo de devaluación seguirá siendo alto y este número de $471 que estimamos también está incluyendo que para fin de diciembre de 2023 ya habrá asumido el nuevo Gobierno, donde se considera la posibilidad que exista una unificación del tipo de cambio y una devaluación adicional en ese entonces», sostiene a iProfesional Sebastián Menescaldi, economista y director asociado de EcoGo, consultora argentina que participa en el informe y que prevé este precio más elevado para el dólar mayorista.

«Para noviembre del año próximo, antes de que asuma la nueva gestión, estamos viendo un tipo de cambio de $370″, aclara Menescaldi.

Los pronósticos más alarmistas para el precio del dólar oficial mayoristas para fines de diciembre de 2023, marcan que puede llegar a $471.

Los pronósticos más alarmistas para el precio del dólar oficial mayorista para fines de diciembre de 2023, marcan que puede llegar hasta $471.

Alerta por precio de dólar e inflación

El dato de inflación esperado para todo el 2022, que marca un nivel cercano al 100%, causa una presión alcista al precio del dólar a nivel doméstico.

Y en cifras, si se analiza que en el mercado el dólar mayorista hoy se encuentra en torno a los $160 mientras que las divisas financieras cotizan cerca de $300, la brecha cambiaria se ubica en torno al 100%.

«El 10 de diciembre de 2023 cambia el Gobierno, y si se cumple con lo que indican las encuestas que gane la oposición, habrá alguna unificación cambiaria, aunque no sea total, para quitar el cepo y sincerar los precios. Entonces, entre noviembre y diciembre del año que viene habrá un salto de tipo de cambio, más allá que hoy es hacer futurología gigantesca decir esto, es algo que pasó a fines de 2015, pero en ese momento la brecha era de 25% y ahora es de 100%», suma a iProfesional María Castiglione Cotter, economista y directora de C&T Asesores, que estima $417 en el FocusEconomics para esa fecha.

En base a este escenario de paulatina unificación cambiaria, el consenso de los economistas nacionales y extranjeros relevados en noviembre anticipa que el tipo de cambio oficial mayorista podría llegar a $318 a fin de diciembre del año que viene. Ello, sin considerar un posible salto de precio en caso de que el nuevo gobierno unifique las cotizaciones.

«La necesidad de mantener el tipo de cambio real con niveles no muy distintos a los actuales, al menos para que el atraso no se profundice, nos lleva a estimar que con una corrección en línea con la inflación esperada a fin de 2023 el dólar debería rondar los $352. Siempre y cuando no se produzca un evento cambiario disruptivo que empeore el panorama y que el gobierno no aplique un plan de estabilización de shock que corte la inercia inflacionaria», indica  iProfesional Pablo Repetto, jefe de Research en Aurum.

En conclusión, los economistas esperan para los próximos meses, como escenario mínimo, que la devaluación vaya acompañando a la inflación, entre el 6% a 7% mensual.

Para 2023, los pronósticos de precio de dólar oficial son de un salto que puede llegar hasta los $471 a fines de ese año por inercia inflacionaria y unificación cambiaria.

Para 2023, pronósticos de precio de dólar oficial alertan salto que puede llegar hasta $471 a fines de ese año por inercia inflacionaria y unificación cambiaria.

«Proyectamos que el crawling peg (depreciación lenta) va a ir corriendo bastante parecido a la inflación para que el tipo de cambio real no siga perdiendo competitividad. En este escenario, no se incorpora un salto discreto del tipo de cambio, que es el objetivo del Gobierno, aunque bien sabemos que existen grandes presiones cambiarias que podrían hacer efectiva la devaluación», opina Iván Perkins, analista de Ecolatina.

Desafíos para el dólar

Sin dudas, para los economistas, la marcha alcista de la inflación y la aceleración del incremento del precio del dólar pesan en los pronósticos negativos respecto a que el tipo de cambio se establecerá bastante por encima a las estimaciones oficiales del Presupuesto 2023, en torno a los $270 para diciembre del año que viene.

«Estamos viendo para lo que queda del año una inflación más cerca del 7% mensual. Ello no cambia la expectativa y este año va a cerrar arriba de 100%. En tanto, en 2023 esta inercia no va a cambiar demasiado porque habrá tensiones complicadas en distintos sectores, por el tipo de cambio oficial y por lo fiscal. A ello se le suma la tensión de que las paritarias de vayan acomodando a alza», resume Castiglione a iProfesional.

Es decir, sostiene que si bien el Gobierno está reduciendo el déficit fiscal a cuentagotas, «y a los ponchazos, también se está aumentando la emisión monetaria a través de otros canales, como por ejemplo cuando se implementó el dólar soja».

En definitiva, Castiglione considera que «se están colocando muchos de esos pesos en Leliqs, que es otra bomba que está dando vuelta. En definitiva, hay muchos elementos que hacen pensar que va a ser muy difícil bajar la inflación y, sobre todo, cuando nos acerquemos al año electoral».

Desde las proyecciones de los economistas, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) indica que la inflación en 2023 será del 96%, alrededor de 5,5 puntos porcentuales por encima del relevamiento anterior.

«El gasto indexado sumado al crawling peg (devaluación lenta) y la corrección tarifaria que deberá hacer el Gobierno para cumplir la meta de déficit con el FMI son factores que contribuyen a la inercia inflacionaria«, agrega Perkins.

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Y completa: «La mayor incertidumbre por el año electoral puede reflejarse en el nivel general de precios, dado que los agentes podrían reducir sus tenencias de saldos monetarios reales y demandar dólares, algo que generará saltos en las brechas cambiarias y mayor tensión en los dólares paralelos y financieros».-