La Sociedad Rural Argentina publicó un mensaje en sus redes comparando las pérdidas que genera el cepo a las exportaciones de de carne que el gobierno prorrogó hasta el 31 de octubre. 

«Hoy la Argentina se pierde de generar USD 8 millones porque las exportaciones de carne siguen cuotificadas. Esta cifra, p. ej. permitiría comprar las vacunas rusas necesarias para aplicar las dos dosis a todos los habitantes de La Pampa, y sobrarían 87 mil vacunas», sostuvo la entidad en su cuenta de Twitter.

En este sentido, ampliando la información, la entidad del agro publicó recientemente un informe sobre las pérdidas que generaron las restricciones para exportar desde su comienzo, acumulando pérdidas por U$S 1.084 millones.

Dentro de los eslabones de la cadena los productores asumieron el monto más grande con U$S 411 millones, mientras que en los frigoríficos las pérdidas alcanzaron los U$S 165 millones, los operarios tuvieron una merma en sus remuneraciones de U$S 59 millones. Por caída del efecto multiplicador de la actividad primaria se perdieron 209 millones y finalmente, U$S 240 millones exportaciones no realizadas.​

Las entidades del agro que conforman la mesa de enlace anticiparon que endurecerán las protestas con un cese de comercialización, que si bien todavía no está definido, se hará en los próximos días. Todavía deben coordinar con las bases.

El Consorcio de Exportación ABC se sumó a las críticas y advirtió que a corto plazo, las empresas frigoríficas deberán adoptar medidas más severas para ajustar el nivel de actividad a la decisión de recortar el nivel de embarques a la mitad del promedio exportado en la segunda mitad de 2020, que se suma a la prohibición de exportar algunos cortes; una imposición que altera significativamente la operatoria y la ecuación de los negocios en las plantas exportadoras.

«Irremediablemente, la prolongación de las limitaciones impactará sobre los puestos de trabajo, el nivel de remuneraciones de los trabajadores, el capital de trabajo y la capacidad de compra, con consecuencias sobre el mercado ganadero y toda la cadena en su conjunto, incluido el sector de la industria frigorífica que atiende al mercado local. Paralelamente, incrementa la desconfianza de nuestros clientes en el exterior, dejando un espacio que es aprovechado por nuestros competidores», alertaron.

Para ABC, la incertidumbre y la falta de perspectivas delinean un panorama aún peor a mediano y largo plazo. «El pasado reciente es prueba de las graves consecuencias de estas políticas a nivel sectorial y general», agregaron..