A su criterio, «impedir exportar es una medida basada en la ideología y no en la razón. Enviar un producto a otros mercados no hace subir el precio en las carnicerías y supermercados, sino por el contrario, genera pobreza, limitando el desarrollo económico en el interior productivo y la generación de dólares para contener los desequilibrios de la macroeconomía».

Según Pino: «Hay que trabajar en bajar la inflación y generar confianza para que los productores podamos invertir para tener más producción en nuestro país.

Además, comentó en relación a los últimos meses: «Vivimos algo que se asemejó a una ´resolución 125 silenciosa´: desde el campo le veníamos diciendo al Gobierno que iba por el camino equivocado interviniendo los mercados y generando cambios continuos que alteraban el normal funcionamiento y nos sacaba previsibilidad en nuestra actividad».

«Mientras tanto, la población no estaba preocupada por el precio de la carne vacuna, sino como venimos diciendo, por todos los bienes y servicios de la economía que suben en promedio más del 50% al año», sentenció Pino, en un comunicado.

Las señales del gobierno

Esta semana, el Gobierno buscará reanudar la agenda del sector agroindustrial alejándose de las disputas que mantiene con el sector por las limitaciones a la exportación de la carne y los derechos a la exportación de granos.

Por el momento, los proyectos que buscan calmar las tensiones están enfocados en la maquinaria agrícola y el análisis de una propuesta del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA).

Tratando de no cortar el diálogo, el Presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, recibió a los directivos de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA) que buscan darle un impulso a la actividad.