En los primeros diez meses del año la inflación acumuló un 77,2%. En los últimos doce meses, la suba interanual alcanza el 88,7%. En ambos casos se trata de los registros más elevados desde 1991, dijo UMET. Para el director general del CCD y exministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, «estos nuevos datos de inflación siguen reflejando la necesidad urgente de generar un consenso entre todos los sectores productivos y de los trabajadores».

«Si bien hay un orden de trabajo que se ha establecido desde el Ministerio de Economía, es necesario que haya resultados más inmediatos para evitar que las trabajadores y trabajadores argentinos sigan perdiendo poder adquisitivo y se conviertan en la variable de ajuste», señaló Trotta, y consideró que la gestión «debe avanzar más rápido en la integración social para garantizar que todas las ciudadanas y ciudadanos puedan cubrir sus necesidades básicas».

Asimismo, el informe resalta que «para que la inflación de 2022 no supere el 100%, de ahora en más la inflación mensual debería no incrementarse por encima del 6%. Si continuara en el 6,7% mensual en lo que resta del año, 2022 habría terminado con un costo de vida del 101,7%».

Los especialistas del IET separan los distintos aumentos por sectores y explican que «la inflación de octubre estuvo motorizada por Educación (+9,7%) y Salud (+8,2%)«. En el primer caso, incidieron las subas en las cuotas de los establecimientos de enseñanza formal de gestión privada, en tanto que en el segundo las de prepagas (+11,5%) y de medicamentos (+5%)». «Alimentos y bebidas, la división de mayor peso en la canasta, trepó 6,6%. Las mayores subas se dieron en frutas (+14,4%) y verduras (+9,7%, destacándose particularmente la papa que duplicó su precio en los últimos tres meses)», detalló el informe.

El coordinador del IET, Fabián Amico, especificó las causas y la situación actual del movimiento de los precios. «Comienza a tener mayor incidencia el segmento de precios regulados por el gobierno, como Educación privada y Prepagas y medicamentos. También viviendas, debido a los aumentos tarifarios de electricidad y gas. En alimentos y bebidas el alza fue por los aumentos en frutas y verduras debido a problemas de oferta relacionados con las condiciones climáticas.

Sin embargo, en alimentos siguen teniendo peso las condiciones internacionales. Por ejemplo, los precios internacionales del trigo y el maíz aumentaron 15,5% y 14,1% respectivamente en septiembre y naturalmente comienza a impactar otra vez, aún con algún rezago, en los precios internos de los alimentos que usan directa o indirectamente algunos de esos productos como insumos. Además, este efecto se amplifica debido a que el tipo de cambio oficial va a acelerando su ritmo de ajuste mensual, acercándose actualmente al 6.5% mensual», especificó.