En una superficie de 4 kilómetros que está debajo del Viaducto Mitre, entre Belgrano y Palermo, avanzan las obras de un desarrollo que, poco a poco, empieza a transformar un área significativa de la Ciudad de Buenos Aires. El emprendimiento contempla combinar 25.000 m2 de locales comerciales con 55.000 m2 de áreas públicas, mediante una inversión que, según estiman, rondará u$s50 millones.

Se trata de Viaviva, un proyecto urbano mixto diseñado por el estudio BMA arquitectos y articulado entre el Estado nacional, el Gobierno de la Ciudad, en conjunto con la empresa adjudicataria de la licitación, que se encarga de la ejecución integral y de la explotación comercial.

«La incorporación de nuevos espacios verdes, corredores aeróbicos, equipamiento de esparcimiento y servicios de calidad» son algunos de los beneficios que destaca Juan Diego Lazzaro, PM líder de proyecto en el ámbito de la Secretaría de Desarrollo Urbano. Porque, en definitiva, «la idea es una ciudad y un espacio público mejor para todos», precisa Tomás Garzón, gerente comercial de ViaViva.

Los locales incluyen gastronomía de todo tipo.

La comercialización de los locales, que incluye gastronomía de todo tipo, servicios, bares, discotecas, ropa, entre un vasto listado, se llevará a cabo mediante contratos de alquiler o de su concesión de espacios, la mayoría de 48 meses. ¿El precio? Varía de acuerdo con el sector, pero el valor promedio es de u$s20 el metro cuadrado.

Bajo Viaducto Mitre: las obras planificadas y en ejecución

El emprendimiento se encuentra dividido en varios tramos. En el sector del Barrio Chino, desde Av. Monroe hasta Juramento, a mitad de noviembre será la entrega de posesión de las primeras cuarenta marcas de este nuevo corredor peatonal para que los inquilinos puedan empezar con sus obras y llegar a tiempo a la inauguración: el 23 de enero, en consonancia con la celebración del Año Nuevo de esa comunidad. La etapa siguiente será sobre la calle Monroe, con la misma fisonomía.

La señalética y la innovación tecnológica –aseguran desde la desarrolladora–, también dirán presente. El objetivo es que, quienes paseen, sientan que están en una ciudad asiática para generar que este barrio se convierta en un polo de atracción turístico, como en las principales ciudades del mundo.

Las obras avanzan en una superficie de 4 kilómetros que está debajo del Viaducto Mitre, entre Belgrano y Palermo.

Y en esta primera etapa se superaron todas las expectativas: «Comercializamos casi el 100% en muy poco tiempo de todos los locales de las primeras dos cuadras», confirma Garzón.

Otros sectores del bajo viaducto son tanto las estaciones Barrancas de Belgrano (entre Juramento y Sucre), que con la progresiva reconversión dejó de ser un espacio residual y hoy ya tiene nueve comercios funcionando, y contará hasta con un local tributo a Maradona; como Lisandro de la Torre (intersección Olleros).

Ambas estaciones, por el flujo diario de personas que circulan (500.000/800.000 en el primer caso y 150.000/200.000, en el segundo), su conectividad y la posibilidad de llegar allí sin vehículo, también se convierten en puntos comerciales clave.

Se combinarán 25.000 m2 de locales con 55.000 m2 de áreas públicas.

Más detalles del desarrollo

En ese sentido, en el pasaje del bajo estación Belgrano se llevaron a cabo numerosas intervenciones en el espacio público, se modificaron los canteros para lograr un mejor acceso, seguridad y que pudieran ingresar bomberos y ambulancias, en caso de algún siniestro o accidentes. Asimismo, están renovando el paisajismo del sector y plantando tipas en la calle Virrey Vértiz para que los vecinos y usuarios del trasporte público puedan estar más cómodos.

Por otro lado, con una ubicación y accesos de privilegio, en el tramo Libertador (desde La Pampa hasta Federico Lacroze), las obras y su consecuente comercialización empezaron hace muy poco y se estima que estarán terminadas hacia mediados de 2023. Allí, habrá áreas de estacionamiento de cortesía y se construirán oficinas y locales, con el foco puesto en el sector automotriz de alta gama; claro está, sin obviar la pata deportiva, con la ampliación del espacio público que generará conectividad con los variopintos clubes aledaños.

Finalmente, los trabajos en el sector Hipódromo, desde el Lawn Tennis hasta la avenida Dorrego, tendrán su inicio en los próximos meses, junto a la Plaza Pakistán (Parque 3 de Febrero) –donde se intervendrá su nivelación, perquisición y paisajismo– y paralelo a las pistas de dicho circuito de carreras.

El nuevo desarrollo será un punto de encuentro con bares, restaurantes y actividad nocturna

De este modo, se apunta a que se potencie, aún más, como un punto de encuentro con bares, restaurantes, actividad nocturna, un espacio pata talleres de autos y de encuentros sociales.

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«La gente tiene mucha expectativa de lo que allí se vaya a construir. Esto va de la mano de los proyectos vecinos, una zona tripe A con grandes propuestas, con la mejor ubicación y los mejores servicios», sentencia Garzón.