En la recta final hacia las PASO del próximo domingo el dólar blue se mantiene en $ 182. Con la estabilidad del informal, las miradas de los mercados están puestas en el Banco Central, que la semana pasada tuvo que desprenderse de hasta US$ 500 millones para mantener la estabilidad de la divisa.

«La tensión en el mercado de cambios es cada vez más fuerte», marcan en el Grupo Cohen. Detallan que mientras que en junio y en julio el Banco Central compró US$ 727 millones y US$ 714 millones respectivamente, en agosto terminó con saldo neutral. «Septiembre no arrancó mejor, y en las primeras tres ruedas el BCRA ya vendió US$ 180 millones, que contrasta con las compras netas por US$ 140 que había marcado en las primeras ruedas de agosto».

Para Cohen, el deterioro del mercado cambiario se debe a la mayor demanda neta de divisas, dado que la oferta del agro -pese a la caída de 3% del precio de la soja en el último mes- sigue siendo muy fuerte, arrancando septiembre liquidando US$ 131 millones, levemente por debajo de los US$ 145 millones y muy por encima al ritmo de liquidación para esta altura del año.

Con estas intervenciones, las reservas internacionales cayeron US$ 147 millones en los primeros tres días del mes, cerrando la semana en US$ 46.033 millones.

Por su parte las reservas netas llegaron a US$ 9.600 millones y caen a US$ 5.200 millones si se dejan de lado los US$ 4.334 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG) que aportó el FMI. «Con esta performance del mercado cambiario, el tipo de cambio oficial se movió con mayor volatilidad y en la última semana aceleró el ritmo de devaluación al 16% anualizado», indica Cohen.

Esto pone en evidencia contener la brecha cambiaria le empieza a ser cada vez costoso al Banco Central: en julio gastó US$ 350 millones para intervenir en el mercado de bonos, y en agosto otro tanto. Desde octubre pasado se fueron US$ 1.600 millones por esta vía.

En tanto, en agosto, el Central vendió US$ 300 millones a futuros del BCRA en ROFEX, lo que puso fin a la racha de los tres meses previos, cuando se había mantenido en cero en ese mercado.

El impacto de la cosecha

Además de la intervención por parte del Central, el otro punto de foco para el mercado es la liquidación de divisas por parte del campo. Desde la Fundación Mediterránea estiman que en los que resta del año solo falta liquidar el 20% de los dólares de la cosecha. Esto implica que por mes ingresarán cerca de US$ 6.000 millones en el mejor de los casos, lo que prácticamente empata con las salidas de dólares a partir de las importaciones, que según la Mediterránea, rondan los US$ 5.800 millones.

«Hasta agosto hemos visto liquidación récord por parte del agro, pero los próximos meses plantean un escenario diferente», coinciden desde Portfolio Personal Inversiones (PPI).

Sin embago, desde PPI destacan que «las reservas netas de libre disponibilidad rondan los US$ 6.520 millones (incluyendo el oro) y la dinámica de las últimas semanas indica que ese stock seguirá flaqueando».

«Consideramos que este nivel todavía alcanza para llegar a las elecciones sin necesidades de sobresalto en el tipo de cambio oficial, que, quitando algún movimiento puntual, sigue corriendo a un 11.5/12% anual. De todas maneras, el mercado irá evaluando de cerca la salida de dólares especulando con lo que pueda pasar después de las elecciones», apuntaron.

AQ