Tras los cruces con el Gobierno, el empresario aseguró que la UIA tiene «vocación de diálogo» y enfatizó: «Lo que nos une es una política industrial para todos». «Sin industria no hay nación», manifestó Funes de Rioja, quien además afirmó que se debe apuntar al «desarrollo sustentable con inclusión productiva y una visión federal que permita la inclusión de quienes hoy están afuera del mercado de trabajo, que nos permita atender el mercado interno y exportar».

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Por su parte, Ariel Schale que fue acompañado por la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, hizo un llamado al diálogo y a «exportar más» para generar los dólares que faltan en el país y dijo que en el nuevo modelo económico «no sobra nadie».

«Los argentinos tenemos que resolver muchas cuestiones que requieren de diálogo transparente», sostuvo. «En la Argentina de Alberto Fernández la plata se hace trabajando, produciendo y no especulando financieramente», dijo y afirmó: «El país los necesita a todos».

La celebración de la UIA se llevó a cabo en la planta de Cerámica Alberdi en el partido bonaerense de José C Paz, propiedad del empresario Martín Rappallini que está siendo investigado en la justicia federal por querer apropiarse con Macri, Dietrich e Iguacel de un contrato del Grupo Indalo.

La UIA llevó así su principal celebración anual a las instalaciones de un empresario que está bajo la mira de la Justicia como parte de la estrategia de asfixia contra Indalo. En el expediente, la jueza recuerda que “en el caso de la empresa AEC S.A. – que tenía la concesión de la autopista Ricchieri -, Cristóbal López y de Fabián Sousa indicaron que a mediados de 2016 apareció “Grupo Alberdi S.A.” con la intención de adquirirla, y que su representante Martín Rappallini, había sido referenciado por el entonces Director Nacional de Vialidad Javier Iguacel”.