Una familia de clase media que vive en la Ciudad de Buenos Aires necesitó en agosto $ 148.196,86 para afrontar todos sus gastos, según el relevamiento que realiza el Centro de Educación Servicios y Asesoramiento al Consumidor (CESyAC).

De ese monto, $ 109.885,65 (75%) fueron necesarios para contratar los servicios básicos para el hogar, mientras que $ 38.311,21 (25%) lo fueron para adquirir productos de consumo masivo. 

Aunque según los analistas del mercado, la inflación en agosto (que será informada por el INDEC este martes) se habría ubicado por debajo del 3% será el nivel de aumento de precios más alto para un mes previo a las elecciones primarias desde que se crearon las PASO en diciembre de 2009. La acumulada entre enero y agosto de este año quedará casi en 33%.

De acuerdo con la canasta medida por el CESyAC, los aumentos más relevantes en el rubro de productos de consumo masivo fueron en las bebidas (8,79%) y carnes (3,61%). En cuanto a los servicios básicos, los incrementos más resonantes se registraron en las expensas (10%), medicina prepaga (9%), Internet y TV por cable (5%) y telefonía celular (5%).

Este informe elaborado por el CESyAC hace un seguimiento sobre los precios de la canasta de alimentos y servicios. El relevamiento incluye, entre varios ítems, el alquiler de vivienda, los gastos de un auto de 10 años de antigüedad, el abono de medicina prepaga, la cuota de un colegio privado de dos niños y el abono familiar en un club.

Es con estos elementos relevados que se desprende el dato que una familia necesitó en agosto $ 4.939,89 diarios para afrontar los gastos mensuales; $ 1.277,04 son para adquirir productos de consumo masivo y $ 3.662,85 para contratar los servicios básicos del hogar.

Del total de los 50 productos relevados en esta canasta, se incluyen 20 productos que se encuentran en el Acuerdo de “Precios Cuidados.

En una comparación interanual, los datos relevados muestran también subas siderales en un mismo producto como en el aceite de girasol 1,5L Pureza que se encareció 130, 63% (costaba $142,92 en septiembre de 2020 y actualmente vale $329,62). En tanto, el kilo roast beef pasó de  $302,69 a $637,20, lo que representa una variación de 110,51% en un año. El kilo de merluza valía $ 372, 52 hace un año, mientras que ahora cuesta $ 735,20 (97,36% más caro).

Los únicos productos que bajaron de precio respecto al año pasado fueron los estacionales. Es el caso de el kilo de cebolla blanca que costaba $ 90,77 y ahora se encuentra en $ 49,48, un -45,48%, el kilo de zanahoria pasó de $108,38 hace un año a los actuales $65,78, reflejando una merma de -39,31%.

SN