Los cambios en el consumo asociados a la pandemia incluyeron una mayor propensión de parte de los consumidores a simplicar cada vez más, la forma de pagar los bienes o servicios a los que acceden. Así, siete de cada diez personas modificaron la forma de realizar compras y pagos durante el último año, según un estudio de mercado hecho por la compañía Fiserv, enfocada en el procesamiento de pagos y tecnología de servicios financieros.

Sobre un total de 600 casos, este estudio titulado «Números que hablan», mostró que el dinero efectivo sigue siendo el medio de pago más habitual (para el 100% de los consultados) . En segundo lugar están las tarjetas de débito (75%) elegidas por los usuarios porque las consideran un medio “simple, práctico, seguro y ágil”.

Sin embargo, el aumento en las ventas de comercio electrónico que se dio en todo el mundo, y especialmente en la Argentina, incentivó la profundización de algunos cambios sobre los métodos de pago. Entre otras conclusiones, el estudio mostró que:

Las preferencias de los usuarios a la hora de pagar consumos. Fte: Fiserv.

Las preferencias de los usuarios a la hora de pagar consumos. Fte: Fiserv.

Dime qué compras y te diré cómo pagas

Otros datos que aporta el estudio señalan que el porcentaje de crecimiento en compras con tarjetas de crédito fue del 60% en el primer semestre de este año, respecto del mismo período del 2020. En tanto, las compras con los plásticos de débito aumentaron 70% y el retiro de efectivo en terminales Posnet, creció 75% en el mismo lapso.

¿En qué casos los compradores usan una u otra forma de pago? Las tarjetas de débito y el efectivo, según el sondeo, se usan más para las compras de rutina (alimentos, supermercados, compras diarias y restaurante) y cuando hay descuentos o promociones. Las tarjetas de crédito para compras mayores o especiales (como indumentaria, tecnología y fechas especiales).

En cambio, las billeteras virtuales -un poco porque están de moda y otro poco para evitar el contacto físico, son más utilizadas para realizar pagos de servicios y cuando los consumidores no tienen suficiente efectivo disponible.

SN