El informe difundido por ADIMRA da cuenta de que en el próximo semestre el 51% de las empresas prevé la contratación de personal para “cubrir la demanda originada por el crecimiento del sector”. El 29% aún no lo define y el 20% no prevé contratar. Además, consultaron cuáles son las principales “barreras” que “desalientan” a la hora de contratar más personal: en primer lugar, estuvo la doble indemnización frente a despidos, según dijo el 76% y, en segundo lugar, la incertidumbre macroeconómica, en el 65% de los casos. Luego siguieron los juicios por despido, la baja demanda por actividad, los convenios colectivos “desactualizados”, los juicios por ART, la incertidumbre por covid, y en último lugar los costos salariales.

El rechazo a la doble indemnización, implementada como una de las primeras medidas del Gobierno, se da pese a que el empresariado admite que la normativa establece que no se aplica para las contrataciones posteriores a la entrada en vigencia, en diciembre de 2019, inicialmente prevista por 6 meses, y que ya lleva 21 meses.

Desde la UIA aseguraron a este diario que más allá de que no se aplica en las nuevas altas, “es un elemento disuasivo” para la contratación de nuevos trabajadores, debido a que “no hay confianza en los jueces laborales”. La entidad buscará terminar con la emergencia laboral, que establece la prohibición de despidos, vigente hasta el 31 de diciembre.

En cambio, Raúl Zylbersztein de CGRA, consideró que hoy el principal impedimento para tomar nuevo personal pasa por otro lado. “Es cierto que hay problemas en la legislación laboral, y los debatimos con trabajadores, pero el problema crítico pasa por el sistema financiero, que no apoya al sector productivo”, afirmó. “Para cada persona que tomes podés pagarle el salario, las máquinas las tenés, pero sin crédito no podés financiarte”, agregó.

Daniel Rosato, de IPA, coincidió en que la doble indemnización “genera conflictos entre los mismos trabajadores”, pero dijo que hay un problema mayor que es la dificultad para encontrar trabajadores capacitados en oficios. “La pyme trata de no tomar gente, extiende horas extras si aumenta la demanda, pero hay sectores que les está yendo muy bien por el control de las importaciones, y ahí necesitan contratar, pero se encuentran con el problema de la falta de mano de obra especializada”, afirmó.